Galileo observa las lunas de Júpiter
1610

El evento en detalle
Se llaman satélites galileanos a las cuatro lunas de Júpiter descubiertas en 1610 por Galileo Galilei: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. Son los más grandes de los satélites de Júpiter, siendo visibles incluso con telescopios de baja potencia. Fueron avistados por Galileo el 7 de enero de 1610, y tras observarlos durante varios días concluyó que estaban orbitando Júpiter. Este descubrimiento reforzó la teoría heliocéntrica de Copérnico. Inicialmente, Galileo quiso darles nombres relacionados con la casa de Médici, familia a la que pertenecía su protector Cosme II de Médici. Pero finalmente los acabó denominando Júpiter I, II, III y IV (en orden a su cercanía al planeta), después de que el astrónomo Simon Marius propusiera en su obra Mundus Iovialis los nombres que acabarían convirtiéndose en los utilizados actualmente.
Un dato curioso descubierto por el matemático y astrónomo francés Laplace (1749-1827) es que Ío, Europa y Ganímedes se encuentran en una configuración dinámica llamada resonancia de Laplace: por cada vuelta que Ganímedes da alrededor de Júpiter, Europa da dos; y por cada vuelta de esta última, Ío da otras dos (o sea, una triple resonancia de tipo 1:2:4). Se desconoce hasta el momento si esta es una configuración primordial.
