Crisis de los misiles de Cuba
1962

El evento en detalle
La crisis de los misiles de Cuba, también conocida como crisis de Octubre en Cuba o crisis del Caribe (en ruso: Карибский кризис, Karíbskiy krizis) en Rusia, fue una crisis militar y política de 13 días entre los gobiernos de los Estados Unidos y la Unión Soviética, comenzó cuando Estados Unidos conoció del despliegue de instalaciones de lanzamiento de misiles de mediano y largo alcance R-12 y R-14 en Cuba. La crisis duró del 16 al 28 de octubre de 1962. Fue una de las mayores crisis entre ambas potencias durante la Guerra Fría donde, en opinión de numerosos expertos, más cerca se estuvo de una guerra nuclear, junto al bloqueo de Berlín, los ejercicios Able Archer 83 y el derribo del vuelo 007 de Korean Air. Solo dos veces en la historia se ha alcanzado un nivel defensa DEFCON 2 en Estados Unidos.
En 1961, Estados Unidos colocó misiles nucleares Jupiter en Italia y Turquía. Todos ellos estaban dentro del alcance de Moscú. También entrenó a una fuerza paramilitar de exiliados cubanos, que invadió Cuba en abril de 1961 en un intento fallido por derrocar al gobierno cubano. A partir de noviembre de ese mismo año, el gobierno estadounidense lanzó una campaña de sabotaje contra el gobierno cubano, conocida como Operación Mangosta. La Administración soviética estaba preocupada por un potencial acercamiento cubano hacia China, con la que los soviéticos tenían una relación cada vez más conflictiva. En respuesta a estos factores, los gobiernos de la Unión Soviética y Cuba acordaron, en una reunión entre los líderes Nikita Jrushchov y Fidel Castro en julio de 1962, colocar misiles nucleares en Cuba para disuadir una posible invasión estadounidense de la isla. La construcción de las instalaciones de lanzamiento comenzó poco después.
En octubre, aviones espía Lockheed U-2 capturaron evidencia fotográfica de las instalaciones de lanzamiento de mediano y largo alcance soviéticas. El presidente estadounidense John F. Kennedy convocó una reunión del Consejo de Seguridad Nacional y otros asesores clave, conformando el Comité Ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional (EXCOMM). Se le aconsejó a Kennedy llevar a cabo un ataque aéreo en suelo cubano para comprometer el suministro de misiles soviéticos, seguido de una invasión a la isla. Sin embargo, optó por una estrategia menos agresiva para evitar una declaración de guerra. El 22 de octubre, Kennedy ordenó un bloqueo naval para impedir que más misiles llegaran a Cuba. Se refirió al bloqueo como una «cuarentena», no como un bloqueo, para que Estados Unidos pudiera evitar las implicaciones formales de un estado de guerra.
Finalmente, Kennedy y Jrushchov llegaron a un acuerdo. Los soviéticos desmantelarían sus misiles nucleares en Cuba, sujetas a la verificación de las Naciones Unidas, a cambio de una declaración pública de Estados Unidos y un acuerdo de no volver a invadir Cuba. Estados Unidos acordó en secreto desmantelar todas las armas nucleares que había desplegado en Turquía. Todos los Thors en el Reino Unido fueron desmantelados en agosto de 1963. Mientras que los soviéticos desmantelaron sus misiles. Algunos bombarderos soviéticos permanecieron en Cuba, y Estados Unidos mantuvo la cuarentena naval hasta el 20 de noviembre de 1962. El bloqueo finalizó formalmente el 20 de noviembre, después de que todos los misiles y bombarderos ofensivos se hubieran retirado de Cuba. La evidente necesidad de una línea de comunicación rápida y directa entre las dos potencias globales resultó en la creación de la línea directa Moscú-Washington, más conocido como el «Teléfono Rojo».

