Revolución Gloriosa en Inglaterra
1688–1689

El evento en detalle
La Revolución de 1688 o Revolución Gloriosa, se refiere a los eventos entre 1688 y 1689 en Inglaterra que dieron como resultado el derrocamiento de Jacobo II y el ascenso al trono de su hija María II y su esposo, Guillermo III, príncipe de Orange y estatúder de las Provincias Unidas de los Países Bajos. Los dos gobernaron como monarcas corregentes de Inglaterra, Escocia e Irlanda hasta la muerte de María en 1694, tras lo cual Guillermo se convirtió en el rey único. El jacobismo, el movimiento político que buscaba la restauración de la Casa de Estuardo al trono, persistió hasta finales del siglo XVIII.
La Revolución Gloriosa se gestó en 1688 a través de una conspiración urdida entre algunos parlamentarios ingleses y Guillermo de Orange. Algunas veces también se llama la Revolución Incruenta, aunque hubo combates y pérdida de vidas humanas en Irlanda y Escocia. Los historiadores católicos y tories prefieren el término «Revolución de 1688», ya que «Gloriosa» o «Incruenta» reflejarían los prejuicios de los historiadores whig. Otros, como el historiador W.A. Speck, señalan que el término «revolución» sería incorrecto, ya que estuvo lejos de ser un espontáneo levantamiento contra Jacobo II. Al contrario, Speck señala que probablemente la mayoría de la nación quería la continuidad de su reinado.
A pesar de su catolicismo, Jacobo se convirtió en rey en febrero de 1685 con un amplio apoyo de las mayorías protestantes en Inglaterra y Escocia, así como de la mayoritariamente católica Irlanda. Sus políticas rápidamente erosionaron su apoyo, y para junio de 1688 la insatisfacción se convirtió en una resistencia activa, si bien aún sin armas. El prospecto de una dinastía católica tras el nacimiento de su hijo Jacobo Francisco Eduardo el 10 de junio de ese año llevó a un grupo de opositores domésticos a enviar una carta a Guillermo, la llamada «invitación a Guillermo», buscando el apoyo neerlandés para sacar a Jacobo del cargo. Guillermo era a la vez sobrino y yerno de Jacobo y, hasta el nacimiento del hijo de éste, la heredera aparente al trono había sido la esposa de Guillermo, María.
Por su parte, los Estados Generales de los Países Bajos y Guillermo estaban preocupados de que Jacobo pudiera apoyar a Luis XIV de Francia en la guerra de los Nueve Años. Aprovechando la agitación en Inglaterra y afirmando estar respondiendo a la invitación, Guillermo desembarcó en Devon con un ejército expedicionario el 5 de noviembre de 1688. Durante su avance hacia Londres, el ejército de Jacobo se desintegró. Entre los desertores al bando de Guillermo se encontraban Ana, hija de Jacobo, y su mejor general, John Churchill, duque Marlborough. Con esto, Jacobo decidió exiliarse en Francia el 23 de diciembre. En abril de 1689, mientras tropas neerlandesas ocupaban Londres, el Parlamento nombraba a Guillermo y María monarcas corregentes de Inglaterra e Irlanda. Un acuerdo independiente pero similar se hizo sobre Escocia en junio.
La Revolución está fuertemente asociada con los sucesos de la guerra de los Nueve Años de la Europa Continental, y se puede ver como la última invasión con éxito de Inglaterra. Puede argüirse que con el derrocamiento de Jacobo comenzó el modelo parlamentario inglés. El monarca nunca volvería a tener el poder absoluto, y la Declaración de Derechos se convertiría en uno de los documentos más importantes de Gran Bretaña. La deposición del monarca católico Jacobo II acabó con cualquier oportunidad de que el catolicismo fuese restablecido en Inglaterra. Además, la promulgación de la Ley de Tolerancia condujo a la aceptación de los protestantes no conformistas y a la marginación de los católicos y otros grupos minoritarios, como los judíos y ateos.
En términos de política externa, hasta su muerte en 1702, Guillermo combinó los roles de estatúder neerlandés y monarca británico. Ambos estados, por tanto, se hicieron aliados en la resistencia contra la expansión francesa, alianza que persistió por gran parte del siglo XVIII, a pesar de objetivos diferentes. Bajo el liderazgo de Guillermo, los recursos neerlandeses se enfocaron en la guerra terrestre con Francia, mientras que la Marina Real tomaba la batuta en altamar. Este fue un factor significativo en que la República neerlandesa fuera superada como la principal potencia marítima por parte de Gran Bretaña durante la guerra de sucesión española.
